La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras, Cossette López, ha respondido a las acusaciones de su colega Marlon Ochoa, señalando que en la percepción de Ochoa «todo es conspiración» y que ella no es una delincuente. Estas declaraciones surgen en medio de tensiones dentro del CNE tras las elecciones primarias del 9 de marzo de 2025.
López criticó el «embate mediático descomunal» que, según ella, provino de secretarías de Estado mediante publicidad pagada en redes sociales con fondos públicos. Afirmó que, a pesar de estos ataques, el proceso electoral se llevó a cabo conforme a la ley. Además, enfatizó la necesidad de que los consejeros del CNE actúen con profesionalismo y se alejen del activismo político, declarando: «Podemos ser miembros de un partido político pero no comportarnos como activistas».
Por su parte, Marlon Ochoa, también consejero del CNE, rechazó las afirmaciones de López y sostuvo que se intentó crear una narrativa para culpar a las Fuerzas Armadas y afectar a una candidata específica. Ochoa recordó que el CNE es el único órgano responsable de administrar el proceso electoral y negó las acusaciones de victimización.