Cofradía, Cortés. Una familia hondureña compuesta por seis miembros, incluyendo cuatro menores de edad, quedó sin techo el pasado fin de semana luego de ser desalojada de la vivienda que alquilaban en la colonia El Calanar, en Cofradía, por una deuda de tan solo 1,800 lempiras, equivalente a mes y medio de alquiler.
Según relataron los afectados, el propietario del inmueble optó por retirar el techo de la casa como medida de presión para obligarlos a salir, dejándolos completamente expuestos a las inclemencias del clima. Durante al menos cuatro noches, la familia durmió a la intemperie, en condiciones precarias, cocinando en un fogón improvisado y sin acceso a servicios básicos.
Un nuevo comienzo tras la adversidad
El caso, que generó indignación en redes sociales y movilizó a vecinos solidarios, llegó a oídos de las autoridades. La Dirección de Sanidad Policial (DSP) se hizo presente en el lugar para constatar el estado de salud de la familia, en especial de los niños, quienes presentaban signos de afectación por la exposición prolongada al sol y la lluvia.
Ante la dramática situación, el alcalde de San Pedro Sula, Roberto Contreras, ofreció su apoyo donando un terreno para la construcción de una nueva vivienda. Además, se informó que el nuevo hogar estará completamente equipado con electrodomésticos y mobiliario. Los padres de familia también fueron beneficiados con oportunidades laborales en una empresa privada de la zona norte del país.
Contexto nacional de pobreza
Aunque el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) reporta una leve reducción en los índices de pobreza en el país —del 64.1 % al 62.9 % en 2024—, la realidad para muchas familias sigue siendo crítica. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) estima que el 69.6 % de la población hondureña vive en situación de pobreza, y el 46.7 % en pobreza extrema.
La historia de esta familia es solo un reflejo de la vulnerabilidad que enfrentan miles de hondureños ante la falta de acceso a vivienda digna, empleo estable y servicios básicos.