Donald Trump, describió las últimas horas en la capital como una «noche oscura y agotadora» tras el fatal accidente aéreo ocurrido anoche. En el incidente, un helicóptero militar y un avión comercial con un total de 67 personas a bordo colisionaron y se precipitaron a las frías aguas del río Potomac.
«Ha sido una noche oscura y extenuante en la historia de nuestra nación. Una tragedia de enormes proporciones. Como país, lamentamos profundamente la pérdida de cada una de estas valiosas vidas», expresó Trump en una rueda de prensa desde la Casa Blanca.
Al ingresar a la sala de prensa, el mandatario pidió un minuto de silencio en memoria de las víctimas y señaló que Estados Unidos atraviesa un momento de «angustia».
Dolor nacional y primeras reacciones
«Somos una sola familia y hoy todos compartimos el dolor. Buscamos respuestas en ese gélido Potomac, donde anoche se vivió una tragedia sin precedentes. Es una pérdida devastadora», afirmó el presidente.
Sin embargo, su discurso no solo estuvo marcado por el luto. Trump criticó duramente las políticas de contratación de controladores aéreos implementadas durante los gobiernos de Barack Obama y Joe Biden, asegurando que los programas de diversidad e inclusión habían afectado la seguridad aérea.
«La Administración Federal de Aviación (FAA) ha estado incorporando personal con discapacidades intelectuales severas, trastornos psiquiátricos y otras condiciones bajo programas de diversidad», afirmó el mandatario, reiterando su postura en contra de las iniciativas de equidad e inclusión.
Como medida inmediata, Trump anunció el nombramiento de Chris Rocheleau, un veterano con 22 años de experiencia en la FAA, como nuevo administrador del organismo. Su designación deberá ser aprobada por el Senado, de mayoría republicana.
Investigaciones en curso y datos del accidente
Las autoridades confirmaron que no hay supervivientes en lo que ya es considerado el peor accidente aéreo en Estados Unidos desde 2001.
El miércoles por la noche, un helicóptero militar Black Hawk con tres tripulantes a bordo y un avión comercial Bombardier CRJ700 de American Eagle, que transportaba 60 pasajeros y cuatro miembros de la tripulación, colisionaron mientras la aeronave comercial se aproximaba a la pista 33 del aeropuerto Ronald Reagan (DCA).
Los equipos de rescate trabajaron durante toda la noche en el río Potomac y, hasta el momento, han recuperado 28 cuerpos. La operación ha pasado de ser una misión de rescate a una de recuperación, indicaron las autoridades.
El Aeropuerto Nacional Ronald Reagan, que permaneció cerrado tras el accidente, reanudó sus operaciones este jueves a las 11:00 a.m. hora local (16:00 GMT).
Las investigaciones continúan para determinar las causas exactas de la colisión, mientras el país sigue conmovido por la magnitud de la tragedia.