Tras más de dos décadas prófugo, las autoridades hondureñas capturaron a Álvaro Osiris Acosta Bustillo, alias “Snoopy”, presunto miembro de la Mara Salvatrucha (MS-13) y uno de los principales responsables de la masacre de 28 personas ocurrida en un autobús en Chamelecón el 23 de diciembre de 2004. La detención se llevó a cabo en Villanueva, Cortés, donde Acosta Bustillo operaba bajo identidades falsas. Después de su captura, fue trasladado al centro penal de máxima seguridad en Morocelí, El Paraíso.
La masacre de 2004, considerada una de las más atroces en la historia reciente de Honduras, fue perpetrada por pandilleros fuertemente armados que interceptaron un autobús de la ruta Ebenezer en Chamelecón, San Pedro Sula. Sin mediar palabra, abrieron fuego contra los pasajeros, dejando 28 muertos, incluidos siete niños. Este acto fue reivindicado por la MS-13 como una represalia contra las políticas de seguridad del Estado.
Acosta Bustillo había sido capturado en 2005, pero logró fugarse tras permanecer solo unos meses en prisión. Desde entonces, se mantuvo oculto utilizando identidades falsas hasta su reciente recaptura.