San Francisco de la Paz, Olancho. – Lo que comenzó como un brutal ataque de violencia doméstica se ha convertido en una pesadilla para toda una familia en la comunidad de El Pedregal, donde Dayany Acosta, una joven de 19 años, fue agredida a mordidas por su pareja sentimental, Héctor López.
Aunque la víctima se encuentra recuperándose de las lesiones, el caso ha tomado un giro aún más alarmante: su familia se vio obligada a abandonar la aldea luego de recibir amenazas de muerte por parte de allegados del agresor.
Según relató Silvia Matute, madre de la joven, las intimidaciones provienen directamente de la madre del agresor, quien ha defendido a su hijo y responsabiliza a la familia de Dayany por su posible captura.
“La mamá del hombre que atacó a mi hija me pasa amenazando, dice que si llega a caer preso yo no puedo regresar a la aldea El Pedregal. Me acusa de hacerle brujería a su hijo, pero ¿cómo voy a hacerle brujería para que golpee a mi hija?”, denunció Silvia con impotencia.
La madre de la víctima también reveló que Héctor López es un hombre violento y adicto a las drogas, lo que habría provocado repetidos episodios de agresión en el pasado.
“Desde hace tiempo se droga y cuando lo hace se vuelve agresivo. La agarró a mordidas, igual que a su primera mujer. Los vecinos le tienen miedo porque siempre dice que si llaman a la Policía los mata. Una vez fue a mi casa, me tiró la puerta, me golpeó y me quebró el teléfono”, relató entre lágrimas.
Las autoridades policiales han iniciado un operativo de búsqueda para dar con el paradero de Héctor López, quien se encuentra prófugo tras el violento ataque. Mientras tanto, la familia Acosta permanece fuera de su comunidad por temor a ser agredida nuevamente.
Organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres han condenado el caso y exigen que las autoridades brinden protección inmediata a la víctima y a su familia, al tiempo que piden celeridad en la captura del responsable.
Este nuevo hecho de violencia ha generado indignación en la población de Olancho, donde los casos de agresiones contra mujeres siguen en aumento pese a los esfuerzos de prevención y concientización.