Porfirio Lobo critica uso del avión presidencial por familiares de la presidenta Xiomara Castro

Tegucigalpa, Honduras. El expresidente hondureño Porfirio Lobo Sosa arremetió contra el uso y administración del avión presidencial Embraer Legacy 600, señalando que actualmente es utilizado por familiares de la presidenta Xiomara Castro y denunciando falta de transparencia en su eventual venta.

Lobo sostuvo que, a pesar de las promesas del actual gobierno de deshacerse de la aeronave, no existe evidencia pública que confirme su venta, y que su uso sigue representando un gasto millonario para el Estado hondureño.

“Sé que el avión ha estado siendo usado por miembros de la familia presidencial. Si lo van a vender, pues no se ha hecho público. No veo la diferencia entre Juan Orlando Hernández y Manuel Zelaya Rosales; para mí, son iguales”, expresó tajante.

Mantenimiento supera el valor de compra

El avión presidencial fue adquirido en 2014 durante el mandato de Juan Orlando Hernández por un valor de L297.8 millones, sin embargo, una investigación de ICN Digital revela que su mantenimiento ya ha costado más de L448 millones, es decir, un 150.4% más que su valor original.

Este gasto incluye servicios técnicos, cambios de piezas y mantenimiento general, con pagos aún pendientes por parte de la Fuerza Aérea Hondureña (FAH), según documentos oficiales obtenidos mediante solicitudes de información pública.

“Vanidad y promesas incumplidas”

El exmandatario también cuestionó la compra del avión, calificándola como una muestra de vanidad presidencial innecesaria y comparándola con el uso que otros líderes hacen de vuelos comerciales.

“En el mundo, no todos los presidentes tienen avión. Algunos viajan en vuelos comerciales o utilizan aeronaves prestadas. Este avión fue un capricho caro y poco justificado”, afirmó.

Además, lamentó que el gobierno actual haya incumplido su promesa de vender el avión, y denunció que la Secretaría de Defensa no ha dado información pública o creíble sobre una eventual licitación o proceso de venta.

“Yo no he visto ninguna publicación oficial del Estado sobre una venta. Si de verdad hay una intención de venderlo, debe hacerse pública, transparente y accesible”, exigió.