Fiscales de la Unidad de Delitos Electorales del Ministerio Público (MP), junto a agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), realizaron este miércoles un allanamiento en las instalaciones del Tribunal de Justicia Electoral (TJE) para secuestrar documentos relacionados con una denuncia interpuesta por el magistrado Mario Morazán, por supuestos delitos electorales.
De acuerdo con la información preliminar, al menos 15 empleados del TJE fueron citados a declarar ante el Ministerio Público durante la tarde de este mismo día.
El magistrado presidente del TJE, Mario Flores Urrutia, denunció que su vivienda fue “sitiada” por fiscales del MP y otros órganos del Estado, señalando directamente al asesor presidencial Manuel Zelaya, al fiscal general Johel Zelaya, al Gobierno y al partido Libre como responsables de lo ocurrido.
“Están poniendo en riesgo mi seguridad personal y la de mi familia. Hago un llamado a la comunidad internacional y a los organismos de derechos humanos para que tomen cartas en el asunto”, expresó Flores Urrutia.
La acción judicial coincidió con la conferencia de prensa del fiscal general Johel Zelaya, quien presentó los audios grabados entregados por el consejero del CNE, Marlon Ochoa, los cuales, según el MP, podrían derivar en una investigación por la comisión de varios delitos.
Flores Urrutia afirmó que, tras la reciente sentencia que habilitó la inscripción de dos candidatos a diputados por Olancho y Valle, se estaría intentando ejecutar su captura como represalia.