Antonio Miranda, un albañil de Río Gallegos, Argentina, sigue en una lucha legal para que se le reconozca un millonario premio obtenido en una máquina tragamonedas del casino local en julio de 2022. Según afirma, la máquina le otorgó entre 75.000 y 80.000 dólares —casi dos millones de lempiras— pero el establecimiento se negó a pagarle, alegando un desperfecto técnico.
El incidente ocurrió el 7 de julio de ese año, cuando Miranda, tras apostar 6.000 pesos argentinos en su máquina habitual, fue sorprendido por luces y sonidos de celebración. La pantalla mostró un premio equivalente a 100 millones de pesos argentinos, según él, y logró tomar una fotografía del momento.
Sin embargo, la alegría duró poco: el personal del casino alegó un error en el sistema y se limitó a devolverle solo los 6.000 pesos apostados.
“Yo gané en buena ley, no hice trampa. Si la máquina funcionaba mal, no es mi culpa”, expresó Miranda en una entrevista con el medio TN. “Estoy esperanzado en que lo voy a cobrar.”
Recurre a la vía legal
Frustrado, el trabajador acudió a un abogado, quien solicitó al casino las grabaciones de seguridad y llamó a posibles testigos a dar su versión de los hechos. Hasta el momento, el casino no ha emitido una resolución definitiva ni entregado el material solicitado por la defensa.
“Hay testigos que vieron lo que pasó, por eso les pedimos que se acerquen. El casino todavía no nos entrega los videos”, dijo el representante legal.
Mientras tanto, el caso genera atención mediática y presión pública sobre el Casino de Río Gallegos, que enfrenta cuestionamientos por la posible manipulación o mal manejo de sus equipos.
Miranda insiste en que su reclamo es justo: “No fue suerte. Fue una victoria legítima que quieren quitarme”.