Trump presiona en Davos por el control de Groenlandia y amenaza a Europa con aranceles

Durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar a Groenlandia en el centro del debate internacional al calificarla como un “interés de seguridad nacional fundamental” y afirmar que “solo Estados Unidos puede defender ese pedazo de hielo”.

El mandatario descartó, por ahora, el uso de la fuerza militar para adquirir el territorio, pero exigió a Dinamarca el inicio de negociaciones “inmediatas”, asegurando que Washington es la única potencia capaz de proteger la isla frente a las crecientes ambiciones estratégicas de Rusia y China en el Ártico.

Trump describió a Groenlandia como un territorio vasto, estratégico y actualmente “indefenso”, cuya relevancia ha aumentado por su ubicación geopolítica y la presencia de metales de tierras raras. No obstante, insistió en que su principal motivación responde a la seguridad internacional y al fortalecimiento de la OTAN.

La presión estadounidense no se ha limitado al discurso. El presidente advirtió que impondrá aranceles de hasta un 25 % a Dinamarca y a otros siete países europeos si no acceden a negociar la transferencia de soberanía.
“Pueden decir que sí y estaremos agradecidos, o pueden decir que no y lo recordaremos”, sentenció Trump, provocando una oleada de rechazo entre líderes europeos.

La respuesta desde Europa fue inmediata. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó la postura estadounidense como “inquebrantable” y advirtió que cualquier medida arancelaria será respondida de manera proporcional. Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, aseguró que su país no cederá ante amenazas que vulneren la soberanía de los territorios bajo principios democráticos.

Pese a la creciente tensión diplomática, Trump reiteró que “un Estados Unidos fuerte garantiza una OTAN fuerte” y minimizó las críticas internacionales, insistiendo en que Groenlandia es clave para la protección global. Además, vinculó el tema con su política económica, afirmando que Estados Unidos es el “motor económico” del mundo y que no permitirá que otros se beneficien de su protección sin ofrecer nada a cambio.

Con Davos como escenario, Groenlandia emerge como una prioridad central de la política exterior de Trump, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el uso de la presión económica para redefinir equilibrios geopolíticos en el Ártico.


Contexto histórico: el vínculo entre Groenlandia y Dinamarca

La soberanía danesa sobre Groenlandia se remonta al siglo XVIII, aunque la relación nórdica con la isla comenzó siglos antes con las expediciones vikingas. En 1721, el misionero noruego-danés Hans Egede estableció una colonia permanente, marcando el inicio del dominio colonial danés.

Tras la disolución de la unión entre Noruega y Dinamarca en 1814, Groenlandia quedó bajo control danés. En 1953, el territorio dejó de ser colonia y pasó a formar parte del Reino de Dinamarca con representación parlamentaria.

Posteriormente, en 1979 se le otorgó autonomía interna y en 2009 un régimen de autogobierno ampliado, que concede a los groenlandeses el control sobre sus recursos naturales y su sistema judicial, mientras que Dinamarca mantiene la defensa y la política exterior.