El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes la cancelación de una segunda ola de ataques militares previstos contra Venezuela, atribuyendo la decisión a la cooperación mostrada por las autoridades venezolanas y a recientes gestos que, según dijo, contribuyen a reducir las tensiones entre ambos países.
En una publicación en su red social Truth Social, Trump señaló que Venezuela ha liberado un número significativo de presos políticos como muestra de apertura y “búsqueda de la paz”, lo cual ha generado un ambiente más favorable para evitar una nueva escalada militar. El mandatario describió estas acciones como “muy importantes e inteligentes”.
“Gracias a esta cooperación, he cancelado la segunda ola de ataques que se esperaba, la cual ahora parece innecesaria”, escribió el dirigente estadounidense. No obstante, aclaró que las fuerzas y buques militares estadounidenses desplegados en la región permanecerán en sus posiciones por razones de seguridad.
Trump también destacó que Estados Unidos y Venezuela “están trabajando bien juntos” en temas relacionados con la reconstrucción de la infraestructura petrolera y de gas, con el objetivo de modernizar y ampliar la capacidad energética del país sudamericano.
Como parte de este acercamiento, el presidente estadounidense indicó que sostendrá reuniones con altos ejecutivos de las principales compañías petroleras de su país para analizar posibles inversiones en el sector energético venezolano, que podrían alcanzar montos significativos.
El anuncio de Trump representa un giro importante respecto a la estrategia de su administración hacia Venezuela, la cual había incluido el inicio de acciones militares y una postura de presión sobre el gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez, tras la captura del expresidente Nicolás Maduro durante una operación militar estadounidense a principios de enero.
Analistas internacionales consideran que la cancelación de esta segunda fase de ataques, junto con los gestos de cooperación, podría abrir espacio a nuevos escenarios de negociación y diplomacia, aunque la evolución de la crisis sigue siendo incierta y sujeta a cambios según las respuestas políticas y sociales en la región.