La comunidad migrante en Estados Unidos enfrenta una nueva ola de temor tras el despliegue de operativos intensivos y tácticas militarizadas por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), que ha multiplicado redadas y detenciones en varias ciudades del país.
En las últimas semanas, las redadas han dejado de ser operaciones discretas para convertirse en despliegues de alto impacto. Agentes fuertemente armados, usando pasamontañas, chalecos antibalas y vehículos blindados, están interviniendo en espacios públicos como parques, escuelas, iglesias, tiendas comerciales y granjas agrícolas, generando un ambiente de pánico entre los migrantes, especialmente los hispanos.
Redadas sin precedentes
ICE está realizando arrestos masivos en lugares hasta ahora considerados seguros o neutrales, como estacionamientos de iglesias, escuelas católicas y hasta parques infantiles. Una niñera en Los Ángeles relató con temor cómo agentes arrestaron a compañeras suyas mientras cuidaban niños en áreas recreativas. “Aunque soy ciudadana, mi color de piel me hace temer. ¿Y si no me creen?”, expresó Elsy Melara a medios locales.
En el condado de Ventura, California, campesinos fueron perseguidos entre cultivos mientras intentaban escapar de operativos realizados en granjas. El Sindicato de Trabajadores Agrícolas (UFW) confirmó que los arrestos fueron ejecutados por agentes de ICE en coordinación con vehículos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Objetivo: 3,000 detenciones al día
Estas acciones habrían sido impulsadas por una reunión estratégica que tuvo lugar a finales de mayo entre altos funcionarios de ICE, el asesor de la Casa Blanca Stephen Miller y la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. En dicho encuentro se habría ordenado elevar las cifras de detención a 3,000 migrantes por día, con cambios en el liderazgo de ICE para asegurar el cumplimiento de dicha meta.
A raíz de esto, se han intensificado las detenciones en comercios como Home Depot y Seven Eleven, donde suelen reunirse jornaleros a la espera de contratistas. En la ciudad de Whittier, California, ICE regresó varias veces a los mismos estacionamientos donde ya había arrestado personas días antes.
Comunidades atemorizadas y vigiladas
Organizaciones de derechos humanos y líderes comunitarios han denunciado el carácter intimidante de estas redadas, señalando que parecen más operativos militares que acciones de cumplimiento migratorio. Además, se ha revelado el uso de una aplicación basada en inteligencia artificial que recopila datos de diversas agencias del gobierno para rastrear a personas con órdenes de deportación pendientes.
Estas tácticas están generando una ola de temor en las comunidades migrantes, especialmente entre los hispanos. La percepción de que pueden ser arrestados en cualquier momento y lugar ha paralizado la vida diaria de miles de personas, que ahora temen salir de casa, dejar a sus hijos en la escuela o incluso acudir a misa.
Protestas en aumento
Ciudades como Los Ángeles ya acumulan varios días de protestas continuas exigiendo el fin de estos operativos y mayor protección para las familias migrantes. “Estas acciones son inhumanas, están separando familias, criminalizando trabajadores y sembrando terror”, expresó un líder comunitario en una marcha reciente.
Mientras tanto, las redadas continúan, las detenciones aumentan y el miedo se expande como una sombra sobre las comunidades migrantes en Estados Unidos, dejando claro que el país vive uno de los capítulos más duros en materia de control migratorio en su historia reciente.