El presidente de Rusia, Vladímir Putin, reconoció este jueves que las relaciones entre su país y la Unión Europea (UE) atraviesan una profunda crisis, aunque manifestó su confianza en que el diálogo y la cooperación puedan restablecerse en el futuro.
Durante una ceremonia de entrega de cartas credenciales en la Sala de Alejandro del Gran Palacio del Kremlin, Putin se dirigió a diez embajadores europeos y afirmó que los contactos diplomáticos, empresariales y sociales con Europa se han reducido al mínimo.
“Quiero enfatizar que el diálogo y los contactos se redujeron al mínimo, tanto en el ámbito oficial como en el empresarial y público, pero no por culpa nuestra”, expresó el mandatario ruso.
Putin señaló que la interacción con Europa —que anteriormente fue el principal socio comercial de Rusia— se encuentra prácticamente congelada, especialmente en lo referente al diálogo sobre asuntos internacionales y regionales.
No obstante, el jefe del Kremlin dijo confiar en que la situación pueda revertirse con el tiempo. “Quiero creer que nuestros países volverán a una comunicación normal y constructiva, basada en el respeto a los intereses nacionales y la consideración de las legítimas preocupaciones de seguridad”, subrayó.
Asimismo, destacó que Rusia mantiene profundas raíces históricas con varios países europeos representados en la ceremonia, entre ellos Francia, Italia, Portugal, Suiza y la República Checa, resaltando ejemplos de cooperación mutuamente beneficiosa y de intercambio cultural a lo largo de los años.
La ceremonia marcó la primera entrega de cartas credenciales a Putin en más de un año, con la participación de más de 30 diplomáticos extranjeros. Además de los representantes europeos, asistieron embajadores de Cuba, Brasil, Uruguay, Colombia y Perú, así como los nuevos jefes de misión de Israel y Afganistán.