La Asamblea Legislativa de El Salvador elimina la financiación pública de partidos políticos: la iniciativa, promovida por el presidente Nayib Bukele y respaldada por su partido oficialista Nuevas Ideas (NI), fue aprobada con el voto favorable de 58 de los 60 diputados presentes en el Congreso
La reforma deroga el artículo 210 de la Constitución, que establecía la deuda política como un mecanismo de financiamiento destinado a promover la libertad e independencia de los partidos contendientes en elecciones. Con esta modificación, los partidos ya no recibirán fondos públicos para sus campañas electorales, un cambio significativo en el modelo de financiamiento político del país.
Aunque la reforma ya fue aprobada, aún debe ser ratificada en una segunda votación para que entre en vigencia. Se espera que esto ocurra en la actual legislatura, gracias a una enmienda aprobada en enero que permite reformas exprés a la Carta Magna.
La medida ha generado debate en el país, ya que algunos consideran que fortalecerá la transparencia y reducirá el gasto público, mientras que otros advierten que podría afectar la equidad en las elecciones al beneficiar a partidos con mayores recursos privados.
Con esta reforma, el gobierno de Bukele continúa impulsando cambios estructurales en El Salvador, consolidando su visión de modernización y eficiencia en la política nacional.
El decreto justifica la medida argumentando que los recursos destinados a financiar las campañas deben ser utilizados para atender las necesidades más urgentes del país, como salud y educación. Además, señala que subsidiar a los partidos políticos resulta en un uso ineficiente del dinero público,