Familia es deportada y su hija con tumor cerebral queda sin atención médica en EE. UU.


Una menor de 10 años, diagnosticada con un tumor cerebral, perdió el acceso a su tratamiento médico en Estados Unidos luego de que su familia fuera deportada a México, a pesar de contar con documentos que justificaban su viaje por razones de salud.

El caso de la familia Hernández García ha generado indignación, ya que cuatro de los cinco hijos son ciudadanos estadounidenses. La familia viajaba de Río Grande City a Houston para una consulta médica urgente cuando fueron detenidos en un puesto de control migratorio. Aunque llevaban cartas de médicos y abogados explicando la urgencia del traslado, los agentes fronterizos ignoraron la documentación y procedieron a detenerlos por no contar con un estatus migratorio regular.

«No quisieron escuchar»

La madre de la menor, entre lágrimas, denunció que los oficiales no mostraron interés en la situación médica de sus hijos. «No estaban interesados en escuchar la justificación médica», declaró. La familia fue separada en un centro de detención, donde, según la organización Texas Civil Rights Project, los menores fueron sometidos a registros invasivos y maltratos verbales con insultos racistas.

Los agentes incluso intentaron confiscar los medicamentos esenciales de los niños, lo que agravó la preocupación de los padres, quienes enfrentaron una difícil decisión: dejar a sus hijos en Estados Unidos bajo custodia del gobierno o ser deportados juntos. Temiendo perder la custodia de manera permanente, optaron por mantenerse unidos y fueron trasladados a la frontera.

Sin tratamiento y en incertidumbre

Actualmente, la familia permanece en México en condiciones precarias. La niña, que fue sometida a una cirugía cerebral, presenta inflamación que le dificulta hablar y moverse, mientras que otro de los hijos padece una afección cardíaca que también requiere atención especializada.

El gobierno de Estados Unidos no ha emitido declaraciones sobre el caso. Entretanto, la familia y la organización Texas Civil Rights Project han iniciado una campaña para exigir la reunificación.

«Solo quiero que mis hijos puedan recibir la atención médica que necesitan, ir a la escuela y vivir en el único país que conocen como su hogar», expresó la madre en un emotivo mensaje de video.