Colón, Honduras. Un operativo binacional entre autoridades de Honduras y Colombia permitió el hallazgo de un cargamento de 344 kilos de cocaína enterrado en una playa de Santa Rosa de Aguán, Colón. La droga, con un valor estimado en más de 100 millones de lempiras, estaba vinculada a William Zambrano Watson, un narcotraficante colombiano con una amplia red de operaciones en Centroamérica.
El operativo que reveló el escondite
El descubrimiento fue resultado de un trabajo conjunto entre la Dirección Nacional Policial Antidrogas de Honduras y la Dirección de Inteligencia de la Policía Colombiana (DIPOL). Siguiendo una serie de pistas, los agentes llegaron hasta la aldea Baladas, donde tras excavar en la arena, encontraron las caletas repletas de paquetes de cocaína de alta pureza.
Además de la droga, las autoridades incautaron armas de fuego, celulares y un vehículo utilizado en las operaciones ilícitas. El hallazgo confirmó que la región era un punto estratégico en la ruta del narcotráfico hacia México y Estados Unidos.
El narco que quería controlar rutas en Honduras
William Zambrano Watson no era un criminal cualquiera. Las investigaciones de la Fiscalía de Colombia revelan que desde 2004 construyó una fortuna con propiedades en Cartagena y San Andrés, así como negocios fachada que incluían gimnasios, refresquerías y una discoteca.
Su plan en Honduras consistía en utilizar las playas remotas del Caribe para esconder la droga hasta que sus contactos la recogieran y la movieran al norte. Sin embargo, su red fue descubierta, desencadenando una persecución que terminó con su captura.
Las autoridades hondureñas continúan con las investigaciones para determinar si más personas en el país formaban parte de la estructura delictiva.