Luisiana, EE. UU. – 6 de mayo de 2025. Bunnak “Hannah” Landon fue sentenciada este martes a cadena perpetua sin derecho a libertad condicional, tras ser declarada culpable del asesinato de Bella Fontenelle, una niña de seis años de ascendencia hondureña, en un crimen que estremeció a la comunidad de Harahan, Luisiana.
Además de la cadena perpetua, el tribunal impuso a Landon 80 años adicionales de prisión por dos cargos de obstrucción a la justicia. El veredicto fue emitido de forma unánime por el jurado tras un juicio de cuatro días, resolviendo el caso en menos de una hora de deliberación.
Durante el juicio, la Fiscalía presentó evidencia gráfica que mostraba a Landon golpeando y estrangulando a Bella, para luego colocar su cuerpo sin vida en un balde con cloro. Cámaras de vigilancia captaron a la acusada transportando el cuerpo en una carreta hasta la casa de la madre de la menor, donde lo abandonó en el jardín frontal.
Entre las pruebas más impactantes se incluyó un video hallado en el teléfono de la acusada, en el que se escucha a la niña llorando y pidiendo por su abuela. Un oficial testificó haber hallado el cuerpo, confirmando: “Vi a una niña pequeña… ¿Estaba muerta? Sí, señora”.
Los fiscales calificaron a Landon como una persona “malvada, rencorosa y vengativa”, y aseguraron que cometió el crimen de manera plenamente consciente.

Por su parte, la defensa argumentó que Landon sufría una crisis mental, alegando trastorno de estrés postraumático derivado de su infancia en un campo de trabajo del régimen Khmer Rouge en Camboya. No obstante, el tribunal determinó que era plenamente consciente de sus acciones.
Jennifer, madre de Bella, declaró que su hija temía a Landon y que había reportado actitudes sospechosas a terapeutas. “Bella estaba triste, tenía ansiedad y miedo”, relató con dolor.
Bianca Cano, tía de la niña, expresó tras el fallo: “No hay felicidad en este caso, pero al menos podremos dormir un poco mejor sabiendo que no saldrá jamás”.