Un grupo de médicos residentes y especialistas se manifestó este lunes frente a Casa Presidencial para exigir el pago de los salarios adeudados correspondientes a los meses de enero y febrero. Además, denunciaron las precarias condiciones en las que trabajan debido a la falta de insumos y medicamentos en los hospitales y centros de salud.
Una deuda que se arrastra y genera malestar
Los médicos afectados señalaron que el retraso en los pagos no es un problema nuevo y que esta situación ha puesto en riesgo su estabilidad económica. «Llevamos meses trabajando sin recibir nuestro salario, cumpliendo con nuestras responsabilidades a pesar de las dificultades. No es justo que sigamos en esta incertidumbre», expresó uno de los manifestantes, quien prefirió no revelar su identidad.
Según los profesionales de la salud, esta situación no solo afecta su bienestar, sino también la calidad del servicio que pueden brindar a los pacientes. «Sin recursos básicos, se nos hace imposible garantizar una atención adecuada. No podemos seguir trabajando en hospitales donde faltan medicamentos esenciales y equipos médicos», agregó otro de los médicos en la protesta.
Una protesta pacífica pero contundente
Con pancartas en mano y bajo el sol, los manifestantes expresaron su indignación. Frases como «Salarios justos para quienes salvan vidas» y «Sin médicos no hay salud» podían leerse en sus carteles. La protesta se mantuvo de manera pacífica, aunque con un tono de urgencia, ya que los médicos advirtieron que, de no obtener una respuesta inmediata, podrían intensificar sus medidas de presión en los próximos días.
El silencio del gobierno y la incertidumbre
Hasta el momento, las autoridades gubernamentales no han emitido un pronunciamiento oficial sobre la situación. No obstante, fuentes cercanas al sector salud han indicado que el retraso en los pagos se debe a problemas administrativos y a la falta de recursos asignados.
Los médicos exigen una reunión con representantes del gobierno para obtener compromisos claros sobre el pago de sus salarios y mejoras en el sistema de salud. Mientras tanto, la incertidumbre crece y el sistema hospitalario sigue enfrentando un panorama cada vez más complicado