La Tigra y Cerro El Brujo bajo ataque: incendios intencionales ponen en riesgo los pulmones de Tegucigalpa

La crisis ambiental en la capital hondureña se agudiza con el aumento de incendios forestales. Según el Instituto Hondureño de Conservación Forestal (ICF), en lo que va de 2025 se han registrado 15 incendios forestales, algunos de ellos en áreas protegidas de gran importancia ecológica.

Los dos siniestros más recientes ocurrieron en el Parque Nacional La Tigra y el Cerro El Brujo, zonas fundamentales para el equilibrio ambiental de Tegucigalpa. Estos espacios, considerados los pulmones de la capital, han sido blanco de incendios provocados, generando preocupación entre autoridades y ambientalistas.

Preocupación por la temporada de incendios

El titular del ICF, Luis Soliz, informó que los incendios han sido combatidos y controlados por brigadas especializadas y diversas instituciones. Sin embargo, advirtió que la llegada del verano agrava la situación, ya que las altas temperaturas y la sequía convierten los bosques en combustible perfecto para la propagación del fuego.

«En La Tigra ha habido dos intentos de incendio en menos de dos semanas. Aunque el primero fue controlado, nuevamente intentaron provocar otro fuego en la misma zona», detalló Soliz, condenando estos hechos.

Exigen capturar a los responsables

El ICF ha hecho un llamado urgente al Ministerio Público para que investigue estos incendios y capture a los responsables. A pesar de la gravedad de la situación, hasta el momento no se ha detenido a ningún pirómano, lo que genera frustración entre las autoridades ambientales y la población.

«Necesitamos acciones inmediatas. No podemos seguir permitiendo que los incendios sigan destruyendo nuestras reservas naturales sin consecuencias para quienes los provocan», expresó Soliz.

Llamado a la ciudadanía

Ante esta preocupante realidad, el Comité Ecológico de Aldea Suyapa (COEAS) exhortó a la población a estar alerta y reportar cualquier señal de incendio en áreas protegidas. La colaboración ciudadana es clave para frenar estos atentados contra el medio ambiente y proteger los bosques de la capital.

Mientras tanto, la incertidumbre crece: ¿hasta cuándo seguirán impunes los responsables de estos incendios?