Tegucigalpa, Honduras – Líderes de la Iglesia católica y evangélica en Honduras rechazaron este martes las críticas de funcionarios y políticos oficialistas contra la marcha de oración por la paz y la democracia, prevista para el próximo 16 de agosto en la capital.
Los organizadores calificaron las declaraciones en contra de la actividad como parte de una “narrativa de división” que no contribuye a la reconciliación nacional.
El abogado y analista político Germán Leitzelar exhortó a los actores políticos a moderar el tono y evitar discursos de confrontación. “Los funcionarios de Gobierno que lanzan esos mensajes deben hacer una reflexión”, subrayando que la movilización “no busca descarrilar nada”.
Por su parte, el pastor evangélico Pedro Estrada señaló que, si algún funcionario decide unirse a la caminata, debe hacerlo a título personal y sin objetivos partidarios. “Si se van a unir, que sea como cristianos, si es que lo son”, afirmó.
La marcha, convocada por ambas iglesias, recorrerá las principales calles de Tegucigalpa como una manifestación pacífica y de oración en favor de la paz y la democracia en Honduras.