El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) enfrenta una crisis financiera debido a la falta de transferencias gubernamentales que, por ley, le corresponden. Así lo denunció su directora, Gabriela Castellanos, quien señaló que desde 2024 el gobierno no ha desembolsado más de 22 millones de lempiras destinados a la organización.
«Desde el año pasado, el gobierno suspendió el apoyo que el CNA venía recibiendo desde 2005 en concepto de donaciones», expresó Castellanos en una entrevista.
De acuerdo con la directora del CNA, la Secretaría de Finanzas ha ignorado las solicitudes de transferencia de fondos, argumentando que la organización está «en la cola» de entidades que esperan la aprobación del presupuesto, lo que calificó como una excusa «vaga y absurda».
Castellanos recordó que el artículo 3 de la Ley del CNA establece que el presupuesto general del país debe incluir una partida destinada a la institución, por lo que considera que el retraso es una medida deliberada para obstaculizar su labor en la lucha contra la corrupción.
¿Cómo se sostiene el CNA sin fondos del gobierno?
Pese a la falta de recursos estatales, Castellanos afirmó que el CNA sigue operando gracias al respaldo de aliados nacionales e internacionales que financian sus iniciativas de transparencia, denuncias de corrupción y capacitación ciudadana.
Además, denunció que la administración actual ha restringido el acceso a información pública, lo que dificulta la rendición de cuentas y limita aún más el accionar del organismo. «Ya no tenemos Ley de Secretos, pero sí una ‘ley del silencio'», afirmó.
Finalmente, Castellanos criticó el discurso anticorrupción del gobierno, asegurando que se ha quedado solo en palabras sin acciones concretas para enfrentar las irregularidades en la gestión pública.