Tegucigalpa. El estrecho margen entre los candidatos presidenciales del Partido Nacional (PN) y el Partido Liberal (PLH) ha reabierto el debate sobre la necesidad de incorporar la segunda vuelta electoral en Honduras, luego de unos resultados preliminares considerados “históricos” por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Según el último corte divulgado por el ente electoral, Nasry Asfura (PN) encabeza el conteo con 1,091,180 votos, seguido de Salvador Nasralla (PLH) con 1,079,179 sufragios, mientras que Rixi Moncada (Libre) se ubica en tercera posición con 522,029 votos.
La presidenta del CNE, Ana Paola Hall, calificó la diferencia mínima entre los dos principales candidatos como “sin precedentes en la historia electoral hondureña”, reflejando un escenario en el que la decisión final podría depender de centésimas porcentuales.
Analistas constitucionales y especialistas en sistemas democráticos coinciden en que la situación expone la urgencia de modernizar el modelo electoral e incorporar una segunda ronda presidencial, argumentando que un margen tan reducido deja en evidencia:
- Falta de garantías para asegurar gobernabilidad,
- Riesgos de impugnaciones prolongadas,
- Percepción ciudadana de falta de legitimidad del ganador,
- Mayor polarización política y social.
De acuerdo con los expertos consultados, una reforma constitucional permitiría que, en caso de que ningún candidato alcance más del 50% de los votos, se convoque a una segunda votación entre los dos más votados, asegurando así mayor respaldo popular y estabilidad institucional.
El Congreso Nacional será el órgano encargado de debatir una eventual modificación constitucional. Por ahora, el CNE continúa procesando actas en medio de tensión política, impugnaciones y solicitudes de revisión.