La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) ha establecido que, a partir del 1 de junio de 2025, todos los usuarios de telefonía móvil en Honduras deben completar un proceso de validación biométrica para evitar la suspensión de sus líneas. Esta medida busca reforzar la seguridad y combatir delitos como el robo de identidad y el fraude, asegurando que cada número telefónico esté vinculado a su titular legítimo.
El proceso de validación biométrica implica que los usuarios verifiquen su identidad mediante características físicas únicas, como el reconocimiento facial. Este mecanismo permite a las empresas telefónicas confirmar que la persona que utiliza una línea móvil es realmente su titular registrado.
Para realizar la validación, los usuarios deben acceder a los portales oficiales de sus respectivas operadoras móviles, como Tigo o Claro, y seguir las instrucciones proporcionadas para completar el proceso. Es importante destacar que este procedimiento es obligatorio y debe realizarse antes de la fecha límite establecida para evitar la suspensión del servicio.
Aunque la medida ha generado preocupación y confusión entre algunos usuarios, se espera que contribuya significativamente a la seguridad en el uso de servicios móviles en el país.