El periodista deportivo Orlando Ponce Morazán y el precandidato a diputado Rashid Mejía protagonizaron un intenso intercambio de acusaciones a través de redes sociales, desatando controversia en el ámbito político y mediático.
Ponce Morazán inició el altercado con comentarios despectivos hacia Mejía, calificándolo de «aguacatero» y cuestionando su compromiso político dentro del Partido Liberal. A su vez, Mejía respondió con duras críticas hacia la trayectoria personal y profesional del periodista, llegando incluso a mencionar temas sensibles relacionados con su familia y su desempeño en la administración pública.
El conflicto escaló cuando ambas partes recurrieron a ataques personales, lo que muchos calificaron como un espectáculo lamentable. Las declaraciones de Ponce, emitidas en un programa radial, incluyeron acusaciones relacionadas con presuntas inconsistencias en la vida de Mejía, mientras que este último enfatizó la falta de ética del periodista y resalto que aunque la madre de Orlando públicamente le pidió ayuda nunca le dio una respuesta tildándolo de «desmadrado» y lo acuso que sus palabras son parte de una pauta publicitaria de Xiomara castro.
El enfrentamiento ha generado diversas reacciones en la opinión pública, destacando la necesidad de mantener un debate político respetuoso y enfocado en propuestas en lugar de ataques personales.