Emergencia en el sector ganadero: 523 casos de gusano barrenador y un contagio humano

La crisis sanitaria en el sector agropecuario continúa agravándose con la propagación del gusano barrenador, una plaga que afecta al ganado y que ahora ha alcanzado incluso a humanos. Según el director de Salud Animal del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria (Senasa), Rafael Rodríguez, el país registra hasta la fecha 523 casos confirmados en animales, con focos principales en los departamentos de Olancho, El Paraíso y Choluteca, todos ellos fronterizos con Nicaragua, donde la situación es aún más alarmante con más de 9,000 casos reportados.

El impacto de esta plaga no solo pone en riesgo la producción ganadera nacional, sino también la salud pública. Esta semana se confirmó el primer caso humano en Honduras: un hombre de 80 años en Catacamas, Olancho, se contagió tras la infestación de una herida en su pie, según los análisis realizados a las larvas extraídas.

Estrategias para frenar la propagación

Ante la creciente amenaza, el gobierno de Honduras declaró en septiembre de 2024 una emergencia sanitaria y ha implementado una serie de medidas para contener la expansión del gusano barrenador. La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) lidera acciones de control, incluyendo cuarentenas en puntos estratégicos, vigilancia epidemiológica en las zonas afectadas y una intensificación de la educación sanitaria para los ganaderos.

Además, se ha reforzado el programa de dispersión aérea de moscas estériles, una estrategia biológica utilizada para interrumpir el ciclo reproductivo del gusano barrenador. Este esfuerzo ha contado con el apoyo de Estados Unidos, país con experiencia en la erradicación de esta plaga.

El director de Senasa, Rafael Rodríguez, enfatizó la importancia de la prevención: «Si no hay heridas, no hay gusanera», destacando que los ganaderos deben redoblar esfuerzos en el cuidado de sus animales para evitar lesiones que puedan convertirse en focos de infestación.

La expansión del gusano barrenador representa un desafío urgente para el país, que depende en gran medida de la producción ganadera. Las autoridades han hecho un llamado a la colaboración entre el gobierno, los productores y la comunidad internacional para evitar que la crisis se salga de control.