El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) registró este lunes una fuerte caída del 7,2 %, cerrando en 68,51 dólares por barril, luego de que Irán lanzara un ataque contra una base militar estadounidense en Catar, como represalia por los recientes bombardeos de Washington sobre instalaciones nucleares iraníes.
Aunque en un inicio el conflicto encendió las alarmas en los mercados internacionales, el precio del crudo terminó cayendo durante la jornada. Al cierre de la Bolsa Mercantil de Nueva York, los contratos de futuros del WTI para entrega en julio descendieron 5,33 dólares respecto al cierre anterior. En paralelo, el crudo Brent también retrocedía, cotizando en 71,75 dólares por barril.
El ataque iraní se dirigió a la base Al Udeid, la mayor instalación militar estadounidense en Oriente Medio, ubicada a las afueras de Doha, Catar. Según el Pentágono, no se reportaron víctimas, ya que las tropas —unas 10,000 personas— habían sido evacuadas de forma preventiva.
Analistas consideran que la ausencia de bajas fue clave para calmar la tensión en los mercados, ya que sugiere una posible desescalada en el conflicto. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió mantener estables los precios del petróleo y no caer en provocaciones tras las advertencias de Irán sobre un eventual cierre del estratégico estrecho de Ormuz.