Los pequeños y medianos caficultores de la zona central de Honduras mantienen altas expectativas frente al próximo gobierno, confiando en que se implementen programas de financiamiento y asistencia técnica que impulsen la producción del aromático y garanticen la sostenibilidad de sus fincas.
Rafael Martínez, productor de la región central, expresó que el sector necesita un compromiso firme de las nuevas autoridades.
“Esperamos un compromiso real por parte del gobierno. Impulsar el desarrollo del sector es vital, especialmente ante la falta de mano de obra y el aumento de los costos de producción, factores que han provocado el abandono de muchas fincas”, señaló.
El caficultor lamentó la reducción de los volúmenes de cosecha en los últimos años, pero mantiene la esperanza de recuperar la productividad y conservar el liderazgo de Honduras como principal productor de café en Centroamérica.
Actualmente, en zonas de menor altitud ya inició la maduración del grano, mientras que en áreas superiores a los 1,000 metros sobre el nivel del mar la cosecha comenzará más adelante.
Martínez explicó que “a partir de este mes comienza el graniteo; poco a poco vamos aprovechando ese valioso grano que genera empleo, dinamiza la economía y mejora las condiciones sociales de nuestras comunidades”.
El productor destacó también la importancia de mantener precios competitivos en el mercado internacional, considerando el encarecimiento de insumos y costos de producción. Hoy, el quintal de café ronda los 376 dólares, una cifra ligeramente menor que semanas atrás, pero aún favorable para el sector, que espera evitar una caída por debajo de los 300 dólares.
Para la cosecha 2025–2026, que inició el 1 de octubre, Honduras proyecta exportar alrededor de 6.5 millones de quintales de café de 46 kilos. Entre los principales retos figuran mejorar el acceso al crédito, enfrentar los efectos del cambio climático y controlar plagas que amenazan la producción.
Martínez concluyó con optimismo: “Si los precios se mantienen o mejoran, podremos recuperar la inversión y fortalecer nuestras fincas”, reflejando la esperanza del sector frente a los desafíos y oportunidades del nuevo ciclo productivo.