Revelan la última decisión de Orinson Amaya previo a fallecer por un infarto fulminante

San Pedro Sula, 2 de diciembre de 2025.
El fútbol hondureño amaneció de luto tras confirmarse la muerte del presidente del Club Deportivo Marathón, Orinson Amaya, quien falleció este lunes a causa de un infarto fulminante en una clínica de San Pedro Sula.

Su partida ocurrió apenas una semana después de los emotivos festejos del centenario del equipo, celebración que dirigió con el entusiasmo que siempre lo caracterizó.

Un legado marcado por su amor al Marathón

Amaya, quien asumió la presidencia del club en 2015 y fue reelecto en 2023 para mantenerse en funciones hasta 2027, será recordado como uno de los líderes más influyentes en la historia reciente del club verdolaga. Bajo su administración, Marathón logró romper una larga sequía de títulos, coronándose campeón en 2018.

La noticia de su fallecimiento generó una ola de reacciones en el deporte nacional. El club emitió un mensaje de duelo destacando su entrega, liderazgo y profundo amor por los colores verdolagas.

Su última decisión: transformar el Yankel Rosenthal

Días antes de morir, Orinson Amaya tomó una de las decisiones que marcaría su último gran proyecto para el Marathón: la firma de un contrato con la empresa estadounidense Musco Lighting, líder mundial en iluminación deportiva.

El acuerdo permitirá instalar alumbrado eléctrico de alta tecnología en el Estadio Yankel Rosenthal, con una inversión aproximada de 600 mil dólares. La obra, considerada un sueño personal del dirigente, está prevista para finalizar en mayo de 2026.

Amaya expresó públicamente su emoción por este proyecto, destacando que deseaba ver el estadio modernizado y al equipo de sus amores compitiendo con mejores condiciones.

Un adiós que deja huella

Su repentina muerte conmocionó a la afición verdolaga y a toda la comunidad deportiva del país. Amaya será recordado no solo por su gestión administrativa, sino por haber sostenido al club en momentos críticos y por impulsar iniciativas que proyectaron al Marathón hacia el futuro.

El legado de Orinson Amaya, marcado por su pasión, liderazgo y visión, permanecerá en cada aficionado que hoy despide a uno de los presidentes más queridos en la historia del club.