El fútbol hondureño vivirá este miércoles una de sus noches más esperadas del año, cuando Club Deportivo Olimpia y Club Deportivo Marathón se enfrenten en el partido de vuelta de la final de la Liga Nacional, desde las 7:00 p. m. en el Estadio Nacional Chelato Uclés. La serie llega abierta tras un empate 2‑2 en el juego de ida disputado el 4 de enero en San Pedro Sula.
La final tiene un trasfondo histórico: será la 13.ª definición entre ambos clubes en campeonatos nacionales, con Olimpia liderando el historial de títulos y Marathón buscando acortar distancias. En el partido de ida, Nicolás Messiniti abrió el marcador para los verdolagas, mientras que Emanuel Hernández empató para los Leones, y el duelo finalizó 2‑2, dejando todo por decidir en Tegucigalpa.
El reglamento establece que no hay valor agregado por goles de visitante, por lo que, de repetirse la igualdad, el campeón se definirá en tiempo extra y, de ser necesario, por penales.
La final también carga un fuerte componente emocional para Marathón. La muerte de su presidente, Orinson Amaya, el 1 de diciembre de 2025, marcó profundamente al club, que busca rendir homenaje a su legado centenario con un título que honre su gestión y dedicación. Jugadores y dirigencia han declarado sentirse motivados a dejarlo todo en el campo en honor a Amaya.
Previo al encuentro, el técnico de Olimpia, Eduardo Espinel, ha enfatizado la importancia de centrarse en el juego y evitar confrontaciones externas, manteniendo la filosofía de su equipo y enfocándose en las acciones dentro del campo para legitimar su presencia en la final con rendimiento deportivo.
El ambiente en Tegucigalpa se anticipa intenso, con aficionados de ambos equipos listos para vivir una jornada histórica que definirá al campeón de Honduras en una final que combina historia, rivalidad y emoción.