Ante la alarmante cifra de menores que circulan en motocicletas sin autorización, las autoridades hondureñas lanzaron la campaña “No corras el riesgo”, dirigida especialmente a padres de familia y tutores. La iniciativa busca frenar una problemática que ha cobrado un alto costo humano y legal en el país.
De acuerdo con datos oficiales, 170 menores perdieron la vida durante este año en accidentes de tránsito mientras conducían motocicletas, muchos de ellos sin licencia, sin equipo de protección y sin la supervisión de un adulto. Esta tendencia ha encendido las alarmas entre instituciones de seguridad y prevención vial.
La campaña advierte que, bajo las nuevas disposiciones, los adultos responsables deberán asumir todas las consecuencias legales si un menor provoca un accidente. Esto significa responder por daños materiales, lesiones y cualquier afectación causada, incluso cuando no se encuentren presentes al momento del incidente.
Las autoridades recalcan que permitir a un menor manejar motocicleta es una falta grave que pone en riesgo su vida y la de terceros. Además, recuerdan que la responsabilidad recae directamente en los padres o tutores, quienes podrían enfrentar procesos legales y sanciones económicas.
Con esta medida, se busca crear conciencia en la población y reducir la participación de menores en accidentes viales, promoviendo la supervisión, el control y la prevención dentro del núcleo familiar.