El ex atleta olímpico canadiense Ryan Wedding, quien representó a su país como snowboarder en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002, se ha convertido en el centro de una de las investigaciones por narcotráfico y violencia internacional más grandes de los últimos años. Hoy figura entre los 10 fugitivos más buscados por el FBI.
El Buró Federal de Investigaciones acusa a Wedding de liderar una estructura criminal dedicada a la exportación de cocaína, con presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. Según Kash Patel, director del FBI, el ex deportista habría diseñado “un programa de narcotráfico y narcoterrorismo sin precedentes en mucho tiempo”.
Operativos internacionales y una red violenta
El caso ha provocado operativos en varios países, la muerte de testigos clave y múltiples órdenes de captura tanto en Canadá como en Estados Unidos. La investigación internacional lo señala como un actor relevante en el tráfico de drogas con alcance en México, Colombia y Canadá.
El diario Toronto Star reveló que Wedding ingresó a la lista de los 10 más buscados del FBI, que además ofrece una recompensa de 15 millones de dólares a quien proporcione información que permita dar con su captura.
Un prófugo que cambia su apariencia
Las agencias federales advierten que el fugitivo habría modificado su apariencia física, pudiendo alterar su color de cabello y otros rasgos con el fin de evadir a las autoridades. El FBI lo describe como “uno de los mayores proveedores de cocaína en Canadá”.
De la gloria deportiva al crimen organizado
Antes de ser señalado como líder criminal, Wedding saltó a la fama tras competir como snowboarder en los Juegos Olímpicos de Salt Lake City en 2002. Dos décadas después, su nombre aparece vinculado a una presunta red internacional de narcotráfico que lo ha convertido en uno de los fugitivos más peligrosos y buscados del continente.