Investigaciones italianas revelan que extranjeros adinerados habrían pagado hasta 100 mil euros para participar en “safaris” durante el asedio de Sarajevo, en Bosnia y Herzegovina, en la década de 1990, donde se habrían cometido asesinatos contra civiles.
Los supuestos participantes, procedentes de Italia, Estados Unidos, Rusia y otros países, habrían sido transportados por fuerzas serbias para disparar a civiles, incluidos hombres, mujeres y niños, según testimonios e investigaciones citadas por medios como La Repubblica. Serbia ha negado estas acusaciones.
Los fiscales de Milán buscan identificar a los italianos implicados para presentar cargos por “homicidio voluntario agravado por crueldad y motivos abyectos”. Los encuentros se habrían organizado en la ciudad fronteriza de Trieste antes de trasladar a los extranjeros a las colinas que rodeaban Sarajevo durante el asedio, que dejó más de 11,500 muertos y se convirtió en el más largo de la Europa moderna.