Tegucigalpa, Honduras. — La Policía Nacional busca ampliar sus capacidades operativas para intervenir zonas donde se concentran estructuras vinculadas al crimen organizado, especialmente aquellas relacionadas con extorsión y otros delitos graves.
El director de la institución, Rigoberto Oseguera Mass, explicó este miércoles que se analiza la aplicación de nuevas herramientas contempladas en el Decreto 84-2026, con el objetivo de fortalecer las operaciones contra organizaciones criminales.
Según el jefe policial, la normativa busca facilitar la intervención en territorios donde determinadas estructuras criminales cumplan con los requisitos establecidos para ser investigadas, allanadas y desarticuladas.

Operativos durante la noche
Uno de los puntos planteados por Oseguera Mass es la posibilidad de ampliar el horario en que pueden ejecutarse allanamientos.
Actualmente, explicó, estas operaciones se realizan entre las 6:00 de la mañana y las 6:00 de la tarde, por lo que una eventual autorización de medidas excepcionales permitiría desarrollar intervenciones durante la jornada nocturna.
El director de la Policía señaló que esta posibilidad está relacionada con la discusión sobre un estado de excepción focalizado, propuesta que deberá ser analizada por el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS).
La Secretaría de Seguridad también ha planteado que una eventual medida extraordinaria se concentre en microterritorios con altos niveles de violencia, en lugar de aplicarse de manera generalizada en todo el territorio nacional.
Policía pide herramientas para enfrentar estructuras criminales
Oseguera Mass también planteó la necesidad de revisar los mecanismos legales relacionados con la captura de personas con antecedentes por delitos graves.
El funcionario explicó que cualquier actuación policial debe mantenerse coordinada con el Ministerio Público, con el propósito de cumplir los requisitos legales y garantizar que las personas detenidas sean puestas a disposición de los tribunales dentro de los plazos establecidos.
En este punto, destacó la importancia de agilizar la comunicación entre investigadores, fiscales y autoridades judiciales para evitar que los procedimientos se retrasen y se excedan los tiempos legales de detención.
La propia Policía ha señalado que busca fortalecer sus capacidades de investigación e inteligencia para dirigir las operaciones contra objetivos previamente identificados y evitar intervenciones sin respaldo investigativo.
Debate sobre un posible estado de excepción
La propuesta policial surge en momentos en que el Gobierno analiza la posibilidad de implementar nuevamente un estado de excepción, aunque con un alcance focalizado en las zonas que registren mayores niveles de criminalidad.
El secretario de Seguridad, Gerzon Velásquez, informó que la propuesta contempla concentrar las acciones en determinados sectores y, paralelamente, analizar la posibilidad de declarar como asociaciones terroristas a determinadas estructuras criminales cuando se cumplan las condiciones establecidas por la legislación.
La posición no es uniforme dentro del Gobierno. El ministro de Defensa, Enrique Rodríguez Burchard, ha manifestado que prefiere operaciones dirigidas específicamente contra los responsables de actividades delictivas antes que una medida que pueda afectar de manera general a la ciudadanía.
Por ahora, no existe una declaratoria definitiva de un nuevo estado de excepción. La decisión corresponde al CNDS, que deberá analizar el alcance, las zonas y las condiciones de cualquier eventual medida extraordinaria.
Mientras tanto, la Policía Nacional sostiene que necesita fortalecer sus herramientas legales, operativas y de inteligencia para enfrentar a las estructuras criminales y mejorar la capacidad de respuesta ante delitos como la extorsión, el crimen organizado y otras formas de violencia.
El desafío será combinar una mayor capacidad de intervención con el cumplimiento de los procedimientos establecidos por la ley, garantizando que las investigaciones puedan convertirse en procesos judiciales sólidos.