Los Laureles se acerca a su nivel crítico y aumenta la preocupación por el agua en Tegucigalpa

Tegucigalpa, Honduras. — La situación de los principales embalses que abastecen de agua potable al Distrito Central continúa generando preocupación. La represa Los Laureles se encuentra cada vez más cerca de alcanzar su nivel crítico, mientras el río Guacerique, uno de sus principales afluentes, presenta una reducción considerable de su caudal.

De acuerdo con el reporte de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) correspondiente al 7 de septiembre, Los Laureles registraba un almacenamiento del 28.64 % de su capacidad, apenas 3.64 puntos porcentuales por encima del nivel crítico establecido en 25 %.

El panorama se vuelve más delicado al observar las condiciones del río Guacerique. Un recorrido realizado recientemente evidenció amplias zonas del cauce completamente expuestas, con tierra agrietada, sedimentos y apenas pequeños hilos de agua.

La sequía golpea las fuentes de abastecimiento

La falta de lluvias durante los últimos meses ha reducido los aportes hacia las fuentes que abastecen a Tegucigalpa. Según especialistas de Cenaos, entre julio y agosto se registró un déficit de precipitaciones de entre 60 % y 80 % en sectores vinculados a las cuencas que alimentan los embalses capitalinos.

Para que Los Laureles y La Concepción puedan recuperar de manera significativa sus niveles, las autoridades han señalado que se requieren lluvias superiores a 20 milímetros diarios durante varios días consecutivos en la Sierra de Lepaterique.

La situación no afecta únicamente a Los Laureles. La represa La Concepción también se encuentra en niveles críticos. El 9 de septiembre registraba alrededor del 25.93 %, a menos de un punto porcentual del límite establecido por UMAPS.

Racionamientos mantienen bajo presión a la capital

Ante la reducción de las reservas, UMAPS mantiene un esquema de distribución por sectores y monitorea diariamente el comportamiento de los embalses para determinar posibles ajustes.

El calendario de septiembre contempla períodos prolongados entre abastecimientos y, en promedio, algunos sectores del Distrito Central reciben agua aproximadamente cada nueve días.

La situación obliga a las autoridades a evaluar diferentes alternativas para garantizar el suministro, mientras la población debe enfrentar períodos cada vez más prolongados sin servicio continuo.

Además de la falta de lluvias, en el río Guacerique se ha documentado acumulación de sedimentos y residuos como llantas, tubos y restos de madera. Esta situación ha reactivado el debate sobre la posibilidad de realizar trabajos de dragado en los embalses.

¿Qué viene para Tegucigalpa?

El comportamiento de las lluvias durante las próximas semanas será determinante para el futuro inmediato del abastecimiento capitalino.

Mientras los embalses continúan perdiendo reservas, las autoridades mantienen el monitoreo y preparan medidas para enfrentar un escenario que podría complicarse si las precipitaciones no permiten recuperar los niveles de las fuentes.

La situación de Los Laureles y La Concepción representa una advertencia para Tegucigalpa: la recuperación de las reservas dependerá en buena medida de que las lluvias lleguen con suficiente intensidad y constancia a las zonas productoras de agua.