La crisis por la falta de maestros en Honduras sigue afectando a miles de estudiantes, lo que ha llevado a padres de familia a tomar medidas de presión contra las autoridades educativas. En Tegucigalpa, un grupo de padres ha mantenido ocupado el Instituto Central Vicente Cáceres y la Dirección Departamental de Francisco Morazán durante una semana, exigiendo la asignación de docentes en puestos clave.
Una situación similar ocurre en el Centro de Educación Básica Leoncio Valle, en Comayagua, donde los padres han tomado la Dirección Departamental para exigir maestros en tercero y cuarto grado, tras la destitución de al menos tres docentes sin reemplazo.
El problema radica en la falta de nuevas estructuras presupuestarias dentro del sistema educativo. Aunque hay más de 20,000 maestros desempleados buscando una oportunidad, la Secretaría de Educación solo abre concursos para cubrir plazas de jubilados o docentes con licencia, sin ampliar la oferta de empleo.
Los padres y docentes advierten que las protestas continuarán si no se brindan soluciones, mientras los estudiantes siguen perdiendo clases en medio de esta crisis educativa.