El FC Barcelona conquistó este domingo su trigésimo segundo título de Copa del Rey tras vencer al Real Madrid 3-2 en una final de infarto disputada en el estadio La Cartuja de Sevilla. El gol decisivo llegó en el minuto 116, obra del central francés Jules Koundé.
La euforia se desató entre los casi 30 mil aficionados azulgranas presentes cuando el rey Felipe VI entregó el trofeo a los capitanes Marc-André Ter Stegen y Ronald Araújo, en una ceremonia marcada por la deportividad entre ambos equipos.
El partido fue digno de un clásico. El Barcelona dominó el primer tiempo y se adelantó gracias a un potente disparo de Pedri. Sin embargo, en la segunda mitad, el Real Madrid reaccionó con la entrada de Kylian Mbappé, quien empató el encuentro y generó el impulso para que Aurélien Tchouaméni pusiera el 2-1 de cabeza.
El Barça no bajó los brazos y Ferran Torres empató poco después, enviando el duelo a la prórroga. Cuando todo apuntaba a los penales, Koundé aprovechó un descuido en defensa blanca y sentenció la final en el minuto 116.
A pesar del desgaste físico y las múltiples bajas en ambos planteles, el conjunto dirigido por Hansi Flick se impuso en una batalla táctica intensa, mientras que el Real Madrid de Carlo Ancelotti no pudo mantener la ventaja obtenida durante el tiempo reglamentario.
La final también estuvo marcada por decisiones arbitrales revisadas en el VAR, incluyendo un penalti inicialmente pitado a favor del Barcelona que fue anulado.
Con esta victoria, el Barcelona levanta su Copa número 32 y cierra una noche mágica para su afición.